sábado, 13 de octubre de 2012

Chocolat

Está claro que Chocolat es una película sobre sabores, regustos y, sobre todo, cambios. 
La verdad es que no puedo decir que el resultado me haya parecido malo, ni siquiera remotamente pobre. Desde luego Chocolat rezuma carisma, eso nadie lo puede negar. Lo único que quizá podría reprocharle es ser un poco demasiado dulce. Lo digo con tiento porque realmente la película me ha gustado mucho, es sólo que a lo mejor yo soy muy fácil de empalagar, nada más. En cualquier caso, eso ya es cuestión de gustos.
Sí me gustó mucho la forma de enfocar el cambio, de una manera clara pero no demasiado obvia, sutil y gradual pero no lenta. Muy elegante, en resumen. Con ese cambio me refiero a la evolución que deben sufrir todas las sociedades para avanzar. Sin embargo, un cierto sector siempre se opone al cambio. Adivinad quién. 

Me estoy acordando de algo que os dije cuando vi La invención de Hugo. Entonces me quejé de la ausencia de malvado. Ahora me doy cuenta de que, siguiendo el razonamiento de entonces, Chocolat tiene el mismo "problema". No sé muy bien cómo explicar por qué aquí esa figura del malvado no es necesaria y en La invención de Hugo le hubiese dado un toque. Supongo que aquí me sirvió la idea del inmovilismo social, como buena lectora de Buero Vallejo. 
Sea como fuere, os invito a ver Chocolat, no una, sino varias veces. Siempre con algo dulce a mano. 

1 comentario:

  1. Me gustó esta peli cuando la vi. Pero sí, la dulzura es un poco excesiva...

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